Navidad en Pelotillehue

Con mucho amor y felicidad se vivió esta Nochebuena en los hogares de nuestra ciudad. Y este día 25 se pueden observar los lugares públicos llenos de vecinos compartiendo y niños estrenado sus juguetes.

“El Hocicón” captó las impresiones de algunos pobladores y queremos compartirlas con los lectores.

Condorito: “Nos juntamos a comer en la casa de los padres de mi novia Yayita. Doña Treme iba a cantar villancicos, pero por suerte don Cuasimodo empezó a contar unos chistes que, aunque malos, fueron retrasando el canturreo de mi suegrita, hasta que llegó Santa Claus.”

Coné: “Santa Claus me trajo el disfraz de superhéroe que le pedí, aunque sospecho que él también andaba disfrazado.”

Yayita: “Condorito me regaló un anillo de compromiso. Lo encontré más bonito que todos los que me ha venido regalando desde hace un montón de años.”

Don Chuma: “Como soy carpintero, le pedí a Santa Claus un nuevo serrucho de regalo. Lo voy a estrenar en algunos días más haciendo leña con el árbol navideño.”

Garganta de Lata: “Solo pedí salud, ¿me entiende usted? Choque de vasos y ¡salud!”

Chacalito: “En la cárcel me permitieron una salida por Navidad. Así que ahora ya voy de vuelta antes de que me declaren desertor del calabozo.”

Comegato: “Anoche debí cambiar mi nombre por el de Comepavo… ¡Me devoré uno y medio yo solito!”

Comegatito: “¡Y yo debí llamarme Comepastel!”

Ungenio González: “Mi mujer me regaló un teléfono celular y lo primero que hice fue llamarla a ella misma, que estaba a mi lado, para decirle ‘te quiero’.”

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Cómo es que Disney aparece en la biografía de Condorito

El más mencionado motivo que llevó a la creación del célebre y  perdurable personaje del cómic en español fue el disgusto de su autor, el dibujante René Ríos, con algunas producciones de Disney.

comic condorito

Condorito ha llegado recientemente hasta Norteamérica.

Según cuenta la historia, la gran empresa estadounidense de dibujos animados Walt Disney Productions deambulaba entre la gloria y las complicaciones a principios de la década de 1940. La parte positiva estaba representada por los grandes logros artísticos y económicos que habían significado sus largometrajes “Blancanieves y los siete enanitos” (1937) y “Dumbo” (1941). Mientras que “Pinocho” (1940) y “Fantasía” (1940), también muy celebradas,  no  lograron los ingresos esperados.

La Segunda Guerra Mundial complicó la distribución de algunos de estos filmes en Europa y varios animadores de Disney fueron seleccionados para producir cortos propagandísticos en favor de las fuerzas aliadas. Para peor, en 1941 casi la mitad de los empleados del estudio entraron en huelga por demandas económicas y otros reconocimientos.

Fue aquel mismo año 1941 que el jefe Walt Disney partió de gira por Sudamérica con casi veinte de sus fieles colaboradores, como una especie de misión de “buena voluntad”. El gobierno estadounidense, deseoso de estrechar lazos con el sur del continente,  respaldó el viaje  encabezado por este realizador muy admirado en tantas latitudes

El objetivo de este viaje era producir algunos cortos animados basados en las culturas de los países suramericanos: Perú, Chile, Argentina y Brasil. “Todos estos artistas, dibujantes, escritores y músicos de los Estudios Walt Disney [iban] en busca de nuevos panoramas, nueva música, nuevos bailes y, tal vez, un nuevo compañero para el Pato Donald”, se explica al comienzo de la película resultante.

Se trata de “Saludos amigos”, un filme formado por cuatro segmentos independientes que sumaban poco más de cuarenta minutos. Uno de ellos mostraba el lago Titicaca en las alturas de Perú y Bolivia; otro presentaba a Goofy como un gaucho, personaje típico de Argentina, mientras que en “Aquarela do Brasil” el famoso Pato Donald compartía con su nuevo amigo José Carioca, un loro local.

El segundo segmento se titulaba “Pedro” y consistía en la estrambótica historia de un avioncito menor de edad que se ofrecía a reemplazar momentáneamente a su padre, un avión del servicio postal chileno, quien se encontraba resfriado. La misión del “Niño-plano”, como se le menciona en la película, consistía en ir a buscar el correo a la ciudad argentina de Mendoza, labor que implicaba superar las altas cumbres de los Andes.

Saludos Amigos, Pedro. Walt Disney

Fotograma de “Saludos amigos”, donde el avión Pedro casi choca con un cóndor.

El engendro de los dibujantes y escritores de Walt Disney se presenta en el filme como “un avioncito con una personalidad muy cinematográfica y no pocas mañas”. Hamilton Luske, jefe del departamento de animación fue el director de la historia, producto de la imaginación de Joe Grant y Dick Huemer. Lo importante es que en los más de diez minutos del segmento, el mañoso Pedro cumple su misión, pese a los serios riesgos que enfrentó por las condiciones climáticas en medio de las montañas.

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Garganta de Lata

condorito personajes garganta de lataEn el bar “El Tufo” nos citó Garganta de Lata cuando le dijimos que queríamos hacer una nota sobre su vida para la edición digital de “El Hocicón”. Y allí estaba sentado en un rincón desde dos horas antes de la entrevista, según comentó. “Me gusta este lugar, aquí uno puede bajar lentamente una copita de Tres Tiritones (marca de un elixir local) y ver pasar la vida ajena a través de las ventanas”.

Un aire de nostalgia, quizás una tristeza nunca abiertamente revelada, se perciben tras esas facciones tan reconocibles, y tan nobles a la vez.

Garganta es un pelotillehuense de tomo y lomo ya que sus antepasados estuvieron entre los fundadores del pueblo: “Los de Lata eran originarios de Oporto y llegaron a esta zona a principios del siglo XIX. Mi tatarabuelo abrió una pequeña fábrica de embudos de hojalata para satisfacer la demanda de las viñas de toda la región.”

Su padre, un estricto importador de corchos portugueses, quiso que sus hijos caminaran muy rectos por la vida, aunque Garganta no siempre cumplió tales expectativas.

– A mí me gusta más caminar zigzagueando- exclama Garganta y suelta una carcajada que resuena en “El Tufo”.

Al hablar de su familia, sus ojos se ponen vidriosos. Adora a su esposa y a su pequeño hijo Gargantita, un aventajado estudiante de la Escuela El Peral. De su billetera extrae una foto del pequeño, que es casi una réplica de su famoso padre. Luego otra muy desgastada de su mujer.

– Mi esposa me ha cuidado siempre. Me regaña tupido y parejo, pero sé que nunca me abandonará. ¿Sabe?, nos casamos enamorados y eso no lo puede decir cualquiera.

Garganta de Lata acaba la copita que ha hecho durar más de dos horas. Me observa un par de segundos, baja la mirada y larga una de sus enigmáticas reflexiones:

– Aunque no lo parezca, soy un hombre feliz… feliz por aportar algo de humor a tantas personas que ni conozco.

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Chistes de Condorito: Coné

“CONÉ Y CONDORITO” se titula una de las más nuevas series de publicaciones con famosos personajes de Pelotillehue. Como lo adelanta su título, son libritos consagrados a mostrar los divertidos cómics protagonizados por Coné, el simpático sobrino de Condorito. 95 páginas de humor con viñetas en colores y unas novedosas portadas metalizadas, para dar un efecto de tres dimensiones. Editado por Origo Ediciones de Chile e impreso en China. Disponible en Norteamérica a través de www.condoritousa.com

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Don Chuma

condorito personajes don chumaAlto, de frondoso bigote, inseparable sombrero y carpintero de oficio preferencial, don Chuma es un admirado vecino de Pelotillehue. Por su carácter ponderado y sobriedad, es uno de los personajes que más  regularmente termina “haciendo” ¡plop!, ante los desatinos de los otros vecinos, según se muestra en las publicaciones de Condorito.

Don Chuma se ríe y con voz pausada asegura que “esto no me molesta; ya en el siguiente chiste estoy de pie nuevamente, como un roble”.

Este amable poblador de Pelotillehue, nacido en el barrio Los Troncos, sabe de maderas: heredó de su padre las habilidades para la carpintería, la cual ejerce junto a otras muy diversas actividades, carácter multifacético común entre los vecinos del poblado.

Sorbe un café en su taller, mientras echa a volar los recuerdos:

– Cuando niño, este pueblo era muy pequeño y no lo conocía nadie. ¡Ni en Buenas Peras sabían de Pelotillehue! Pero después comenzó a ganar en población rápidamente. Yo tenía unos diez años cuando empezaron a nacer todos esos niños que ahora son hombres famosos: Cabellos de Ángel, Comegato, Huevoduro, Ungenio…

Y por cierto, su entrañable compadre Condorito.

– Mi familia y la suya vivían en el mismo barrio. Cuando mi compadre tenía la edad de Coné, aseguraba que él sería famoso y haría famoso a todo el pueblo. Yo no entendía nada, pero mire que tenía razón. ¡Ahora nos conocen hasta en los Estados Unidos!

Dejamos al trabajador don Chuma proyectando su próximo mueble. Al despedirse con un guiño dice: “Capaz que ahora me encuentre una noviecita por Miami o New York”.

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